Llegó hasta la esquina de Junín y 24 de Septiembre, pero no encontró a nadie. Caminó hasta la calle Córdoba y tampoco halló a ningún policía. Volvió hasta Crisóstomo Alvarez y regresó, frustrado, a su negocio. Mario Zóttoli descubrió que su drugstore, ubicado en 24 de Septiembre al 800, había sido robado por ladrones que abrieron un boquete en el techo. Y denunció que el domingo a la noche no pudo encontrar ningún personal de la Policía en la calle.
El viernes el local estuvo abierto hasta las 14. La víspera de los festejos de fin de año no ameritaba extender la atención a clientes, ya que el movimiento de personas por la zona era casi nulo. El domingo a las 21, Zóttoli y su esposa, Liliana Aráoz, volvieron al local para conectar las heladeras. Pero se llevaron una ingrata sorpresa. Toda la mercadería estaba revuelta, y un agujero se abría en el techo del local.
El comerciante recorrió inmediatamente las cuadras que rodean su negocio, ubicado frente al Registro Civil, para tratar de encontrar algún policía que le tome la denuncia. Luego de su inútil búsqueda, su mujer y una pariente fueron a buscar una cabina telefónica para llamar a la Policía.
"Un oficial llegó a los pocos minutos. Pero en la calle no había ninguno. Eso me indignó, los fines de semana es tierra de nadie para los negocios del centro", expresó Zóttoli. Una hora más tarde, llegó personal de la Dirección General de Investigaciones. "Tuvimos que esperar tres horas a que llegue Criminalística y busque pistas. Mientras tanto, no podíamos entrar al negocio. Como a la 1.30 recién empezamos a acomodar todo", comentó Aráoz.
Los ladrones ingresaron por la reja de un estacionamiento ubicado al lado del drugstore. Desde allí, pisaron sobre un farol y llegaron hasta el techo. "Uno de los policías subió por ahí en dos segundos", comentó Aráoz. Ya en el techo, los delincuentes levantaron una de las chapas y rompieron el cielorraso. "El boquete no es muy grande. Tiene que haberse tratado de una criatura o alguien muy flaco", expresó Zóttoli.
Sobre un exhibidor de vidrio se habría apoyado el ladrón para descender, ya que estaba marcado y había esquirlas desparramadas por el piso. Los delincuentes se llevaron todos los cigarrillos, el dinero que estaba en la caja y mercadería. "La plata no era mucha, sólo la que usamos como cambio. Pero los cigarrillos sí, se los llevaron todos. Tuvimos que pedir dinero prestado para poder comprar mercadería y abrir hoy (por ayer)", comentó Aráoz.
Un llamado
En el visor de una de las cabinas telefónicas, un número de celular llamó la atención de los dueños del negocio. El ladrón aprovechó y realizó una llamada desde allí. El número ya fue enviado a la compañía telefónica, que informará a quién pertenece y cuándo se realizo la llamada.
"Nosotros queremos presencia de la Policía. Nos dijeron que ellos pasan con la camioneta por la noche. ¿Qué pretenden? ¿Que nos quedemos a dormir en el negocio?", dijo, enojado, Zóttoli.
Tres casos similares
8 de octubre de 2.010.- "Hoy mi negocio fue robado, ¿estaré fuera de la cuadrícula de seguridad?. Con esa frase, Sergio Fabián Avellino propietario de un drugstore ubicado en la esquina de 24 de Septiembre y Maipú (foto), ironizó el robo que había sufrido. Un ladrón rompió la vidriera del local, ingresó, tomó la caja registradora y se retiró serenamente. Pero en la huida tuvo mala suerte. Se le cayó la caja y eso despertó la sospecha de un grupo de agentes, que lo aprehendieron. Sin embargo, el botín que había en el interior, $ 5.000 entre dinero en efectivo y tarjetas de teléfonos, nunca fue encontrado. "Es cosa de magia", ironizó Avellino. Hasta el momento, no se sabe qué pasó con el dinero.
7 de noviembre de 2.010.- Nadie vio nada en Crisóstomo Alvarez al 500. Un ladrón se llevó $8.000, entre dinero en efectivo, tarjetas de teléfono, cigarrillos y cospeles; de un drugstore propiedad de Mabel Nievas. La mujer que estaba de viaje en Termas de Río Hondo, cuando se enteró del siniestro, no podía creer lo sucedido. "Voy a tener que poner mis propias cámaras o vender el negocio, porque no puedo estar lamentándome de situaciones así cada dos meses", señaló la damnificada que hacía anteriormente había sufrido otro atraco.
15 de Agosto de 2.010.- Un niño, de 12 años, fue detenido por desvalijar un drugstore en Santa Lucía. El menor fue sorprendido por la Policía alrededor de las 5 de la mañana. El niño fue aprehendido y trasladado a la comisaría, donde se le encontró entre sus ropas $ 300 pesos y golosinas que había logrado sacar del local. El menor fue entregado a sus padres.